El modelo de Gordon (o Gordon-Shapiro) es la fórmula más utilizada para poner precio a algo que se supone perpetuo: el valor terminal de un descuento de flujos, o el valor de una acción que reparte dividendos crecientes. Su atractivo es la simplicidad; su riesgo, también. Un cambio de medio punto en la tasa de crecimiento puede mover la valoración un 30 %, y en muchos DCF el valor terminal explica más del 70 % del valor total.
Esta plantilla resuelve el cálculo en segundos, pero sobre todo obliga a mirar lo que suele quedar fuera: el diferencial entre la tasa de descuento y el crecimiento, la sensibilidad real del resultado y la coherencia de las hipótesis con el crecimiento nominal de la economía.
Es una plantilla gratuita, sin macros, compatible con Excel, LibreOffice y Google Sheets, con celdas de entrada identificadas y fórmulas visibles para que puedas auditar cada paso o adaptarla a tu caso.
Si vas a usarla dentro de una valoración completa, encaja con la calculadora de WACC (para la tasa de descuento) y con la plantilla de normalización de EBITDA (para el flujo base).
El modelo de Gordon calcula el valor presente de una renta que crece a un ritmo constante para siempre. La fórmula divide el flujo del próximo año entre el diferencial entre la tasa de descuento y el crecimiento. Solo necesita tres datos de entrada:
- Flujo o dividendo del último año, el punto de partida.
- Tasa de crecimiento perpetuo, la g del modelo.
- Tasa de descuento: wacc si valoras la empresa completa, coste de los fondos propios si valoras la acción.
Con esa misma fórmula la plantilla cubre tres usos:
- Valor terminal de un descuento de flujos. Cierra la proyección explícita y calcula cuánto pesa ese valor terminal sobre el total, que es el dato que más discusiones evita en una negociación.
- Valoración de acciones por dividendos. Precio teórico de una acción con política de dividendo estable y creciente, y comparación con la cotización actual.
- Contraste de una oferta o de un precio de mercado. El cálculo inverso te dice qué crecimiento o qué rentabilidad exigida está asumiendo implícitamente quien pone ese precio.
No sirve para todo. Exige un crecimiento estable e inferior a la tasa de descuento y una empresa en fase madura. Si el negocio crece por encima de la tasa de descuento, si los flujos son erráticos o si la política de dividendos cambia cada año, el resultado no será fiable. La hoja de Diagnóstico está precisamente para detectarlo.
El libro tiene seis hojas:
- Portada. Ficha del archivo, condiciones de uso y mapa de hojas.
- Ayuda. Guía de uso: qué significa cada variable, cómo elegir la tasa de descuento y el crecimiento, errores frecuentes y cómo leer los resultados.
- Calculadora. Hoja principal, con dos bloques. En el primero introduces dividendo de referencia, crecimiento perpetuo y rentabilidad exigida por el accionista, y obtienes el dividendo del próximo año, el spread, el valor de las acciones, el múltiplo implícito sobre el dividendo y la rentabilidad por dividendo implícita. En el segundo calculas el valor terminal de un descuento de flujos usando el WACC.
- Sensibilidad. Matriz de doble entrada que cruza tasa de descuento y crecimiento, con el rango de valoración resultante en cada combinación. Sustituye el dato único por una horquilla defendible.
- Inversa. Cálculo implícito: a partir de un valor o un precio dado, despeja qué crecimiento o qué rentabilidad exigida está descontando el mercado. Útil para justificar una oferta o rebatir la de la otra parte.
- Diagnóstico. Semáforos de coherencia: spread demasiado estrecho, crecimiento igual o superior a la tasa de descuento (fórmula inválida), crecimiento por encima del PIB nominal a largo plazo, peso excesivo del valor terminal sobre la valoración total y flujo base negativo.
Parte de un flujo base normalizado. Toma el flujo de caja libre o el dividendo del último año, limpio de partidas extraordinarias. Es la entrada que más condiciona el resultado: si el punto de partida está inflado, todo lo que venga después lo estará.
Fija la tasa de descuento. WACC si valoras el negocio completo, coste de los fondos propios si valoras la acción. La coherencia entre el tipo de flujo y el tipo de tasa es el error más habitual del modelo.
Elige el crecimiento perpetuo. Como referencia, por debajo del crecimiento nominal de la economía a largo plazo. Ninguna empresa crece indefinidamente por encima del mercado en el que opera.
Lee el resultado en la Calculadora. Obtienes el valor terminal, su valor actualizado a hoy y el peso que representa sobre la valoración total.
Abre la Sensibilidad antes de defender una cifra. La matriz te da la horquilla de valor para combinaciones razonables de k y g. Ese rango es la conclusión útil, no el número central.
Revisa el Diagnóstico. Si algún semáforo salta, revisa las hipótesis antes de dar el trabajo por cerrado.
El modelo de Gordon (o Gordon-Shapiro) es la fórmula más utilizada para poner precio a algo que se supone perpetuo: el valor terminal de un descuento de flujos, o el valor de una acción que reparte dividendos crecientes. Su atractivo es la simplicidad; su riesgo, también. Un cambio de medio punto en la tasa de crecimiento puede mover la valoración un 30 %, y en muchos DCF el valor terminal explica más del 70 % del valor total.
Esta plantilla resuelve el cálculo en segundos, pero sobre todo obliga a mirar lo que suele quedar fuera: el diferencial entre la tasa de descuento y el crecimiento, la sensibilidad real del resultado y la coherencia de las hipótesis con el crecimiento nominal de la economía.
Es una plantilla gratuita, sin macros, compatible con Excel, LibreOffice y Google Sheets, con celdas de entrada identificadas y fórmulas visibles para que puedas auditar cada paso o adaptarla a tu caso.
Si vas a usarla dentro de una valoración completa, encaja con la calculadora de WACC (para la tasa de descuento) y con la plantilla de normalización de EBITDA (para el flujo base).
El modelo de Gordon calcula el valor presente de una renta que crece a un ritmo constante para siempre. La fórmula divide el flujo del próximo año entre el diferencial entre la tasa de descuento y el crecimiento. Solo necesita tres datos de entrada:
- Flujo o dividendo del último año, el punto de partida.
- Tasa de crecimiento perpetuo, la g del modelo.
- Tasa de descuento: wacc si valoras la empresa completa, coste de los fondos propios si valoras la acción.
Con esa misma fórmula la plantilla cubre tres usos:
- Valor terminal de un descuento de flujos. Cierra la proyección explícita y calcula cuánto pesa ese valor terminal sobre el total, que es el dato que más discusiones evita en una negociación.
- Valoración de acciones por dividendos. Precio teórico de una acción con política de dividendo estable y creciente, y comparación con la cotización actual.
- Contraste de una oferta o de un precio de mercado. El cálculo inverso te dice qué crecimiento o qué rentabilidad exigida está asumiendo implícitamente quien pone ese precio.
No sirve para todo. Exige un crecimiento estable e inferior a la tasa de descuento y una empresa en fase madura. Si el negocio crece por encima de la tasa de descuento, si los flujos son erráticos o si la política de dividendos cambia cada año, el resultado no será fiable. La hoja de Diagnóstico está precisamente para detectarlo.
El libro tiene seis hojas:
- Portada. Ficha del archivo, condiciones de uso y mapa de hojas.
- Ayuda. Guía de uso: qué significa cada variable, cómo elegir la tasa de descuento y el crecimiento, errores frecuentes y cómo leer los resultados.
- Calculadora. Hoja principal, con dos bloques. En el primero introduces dividendo de referencia, crecimiento perpetuo y rentabilidad exigida por el accionista, y obtienes el dividendo del próximo año, el spread, el valor de las acciones, el múltiplo implícito sobre el dividendo y la rentabilidad por dividendo implícita. En el segundo calculas el valor terminal de un descuento de flujos usando el WACC.
- Sensibilidad. Matriz de doble entrada que cruza tasa de descuento y crecimiento, con el rango de valoración resultante en cada combinación. Sustituye el dato único por una horquilla defendible.
- Inversa. Cálculo implícito: a partir de un valor o un precio dado, despeja qué crecimiento o qué rentabilidad exigida está descontando el mercado. Útil para justificar una oferta o rebatir la de la otra parte.
- Diagnóstico. Semáforos de coherencia: spread demasiado estrecho, crecimiento igual o superior a la tasa de descuento (fórmula inválida), crecimiento por encima del PIB nominal a largo plazo, peso excesivo del valor terminal sobre la valoración total y flujo base negativo.
Parte de un flujo base normalizado. Toma el flujo de caja libre o el dividendo del último año, limpio de partidas extraordinarias. Es la entrada que más condiciona el resultado: si el punto de partida está inflado, todo lo que venga después lo estará.
Fija la tasa de descuento. WACC si valoras el negocio completo, coste de los fondos propios si valoras la acción. La coherencia entre el tipo de flujo y el tipo de tasa es el error más habitual del modelo.
Elige el crecimiento perpetuo. Como referencia, por debajo del crecimiento nominal de la economía a largo plazo. Ninguna empresa crece indefinidamente por encima del mercado en el que opera.
Lee el resultado en la Calculadora. Obtienes el valor terminal, su valor actualizado a hoy y el peso que representa sobre la valoración total.
Abre la Sensibilidad antes de defender una cifra. La matriz te da la horquilla de valor para combinaciones razonables de k y g. Ese rango es la conclusión útil, no el número central.
Revisa el Diagnóstico. Si algún semáforo salta, revisa las hipótesis antes de dar el trabajo por cerrado.