Valorar una empresa no es tarea sencilla. Los manuales de finanzas suelen hablar de métodos complejos, proyecciones a cinco o diez años y modelos de descuento de flujos de caja que requieren tiempo, información detallada y una gran dosis de hipótesis. Sin embargo, en la práctica diaria de la inversión, las fusiones y adquisiciones o incluso en la negociación con bancos, se necesita con frecuencia una aproximación más directa y fácil de comunicar.

Ahí es donde entran los múltiplos de valoración. Este método consiste en comparar la empresa con otras similares y ver cómo el mercado las está valorando. De esta forma, se obtiene rápidamente un rango de referencia para estimar cuánto vale un negocio, sin necesidad de construir un modelo financiero exhaustivo.

La valoración por múltiplos no pretende ser perfecta, pero sí es muy útil: ofrece agilidad, permite hablar el mismo lenguaje que utilizan los inversores y aporta un marco de referencia objetivo para contrastar otras valoraciones más detalladas.

Qué son los múltiplos de valoración

Los múltiplos de valoración son indicadores que relacionan el valor de una empresa con alguna de sus magnitudes financieras más relevantes, como los beneficios, las ventas o el patrimonio neto. Dicho de forma sencilla, permiten saber cuánto está dispuesto a pagar el mercado por cada euro de resultado o de recursos de la compañía.

Por ejemplo, si una empresa cotiza a un PER de 12 veces, significa que el mercado paga 12 euros por cada euro de beneficio anual que genera.

Existen dos grandes tipos de múltiplos:

  • Múltiplos bursátiles: se calculan a partir de empresas cotizadas en bolsa, y por tanto reflejan cómo valora el mercado en tiempo real a compañías comparables.
  • Múltiplos transaccionales: se obtienen de operaciones reales de compraventa de empresas, y muestran el precio que han pagado compradores estratégicos o financieros en el mercado privado.

En ambos casos, el objetivo es el mismo: obtener una referencia de valor basada en comparaciones objetivas y fáciles de comunicar.

Los múltiplos usados para valorar empresas son muy amplios, aunque estos son los más representativos:

  • PER (Price / Earnings) mide cuántas veces el precio de la acción recoge los beneficios netos. Es el más popular, aunque puede distorsionarse en empresas con beneficios muy volátiles.
  • EV/EBITDA (Enterprise Value / EBITDA) muy empleado porque elimina el efecto de la deuda, los impuestos y las amortizaciones. Permite comparar de forma más homogénea empresas con diferentes estructuras financieras.
  • EV/EBIT: similar al anterior, pero tiene en cuenta la amortización y depreciación, reflejando mejor sectores con activos muy intensivos.
  • EV/Ventas útil en empresas en fase de crecimiento o en sectores donde los márgenes son todavía reducidos o negativos, como las startups tecnológicas.
  • Precio / Valor contable (P/BV) compara la capitalización bursátil con los fondos propios contables. Tiene sentido en negocios financieros (banca, aseguradoras) o en sectores intensivos en activos.

Cómo aplicar la valoración por múltiplos

Aplicar la valoración por múltiplos no es solo cuestión de tomar un número y multiplicar, sino de seguir un proceso ordenado que permita obtener un rango de valor coherente. Los pasos son:

  • Obtener los múltiplos: puedes calcularlos directamente a partir de información de mercado (cotizaciones y estados financieros) o, lo más habitual hoy en día, obtenerlos ya calculados en informes y bases de datos. En este último caso, puedes ajustarlos para que reflejen mejor las características de la empresa que analizas (tamaño, riesgo, sector, crecimiento).
  • Seleccionar los múltiplos que usaremos: cada múltiplo mide algo diferente. El PER refleja la relación entre precio y beneficio, el EV/EBITDA elimina el efecto de la deuda y la fiscalidad, y el EV/Ventas puede ser más útil en empresas con beneficios aún reducidos. Escoger varios aporta una visión más completa.
  • Aplicarlos a los datos de la empresa: aquí hay dos formas habituales de hacerlo: usar los datos del último ejercicio o tomar un promedio de los últimos 3 a 5 años para suavizar posibles distorsiones puntuales.
  • Interpretar los resultados: el resultado no es una cifra mágica, sino una referencia. Un múltiplo puede dar un valor más alto y otro más bajo; lo importante es analizar qué hay detrás de esas diferencias (estructura de deuda, márgenes, perspectivas).
  • Definir el rango de valoración: el último paso es establecer un rango razonable de valor en base a los múltiplos seleccionados. Ese rango será la referencia para tomar decisiones, negociar o contrastar con otros métodos de valoración.

Ejemplo práctico de múltiplos de valoración

Queremos valorar una empresa mediana española del ámbito industrial. Tras consultar informes sectoriales, tenemos los siguientes múltiplos medios para empresas comparables en Europa:

  • PER: 14 veces
  • EV/EBITDA: 8 veces
  • EV/Ventas: 2 veces
  • Precio / Valor en libros: 1,6 veces

Decidimos emplear estos cuatro porque ofrecen perspectivas diferentes: beneficios, rentabilidad operativa, capacidad de generar ingresos y solidez patrimonial. Los datos financieros de la empresa son los siguientes (promedio de los últimos 3 años para mayor consistencia):

  • Beneficio neto: 2,5 millones €
  • EBITDA: 4 millones €
  • Ventas: 15 millones €
  • Valor contable (fondos propios): 10 millones €

Aplicamos los múltiplos y obtenemos las siguientes valoraciones:

  • PER → 2,5 M € × 14 = 35 M €
  • EV/EBITDA → 4 M € × 8 = 32 M €
  • EV/Ventas → 15 M € × 2 = 30 M €
  • P/VC → 10 M € × 1,6 = 16 M €

La interpretación que hacemos de estos resultados es la siguiente: los tres primeros múltiplos (basados en beneficios, EBITDA y ventas) apuntan a un valor entre 30 y 35 millones de euros. El múltiplo sobre valor contable ofrece un valor más bajo, 16 millones, lo que indica que el mercado está dispuesto a pagar más que el valor contable de los fondos propios, probablemente por la capacidad de generar beneficios estables. También es posible que se trate de una empresa que ha crecido recientemente y sus fondos propios no reflejan todavía la acumulación de beneficios.

En consecuencia, se estima que el rango de valoración se situaría entre 30 y 35 millones de euros, tomando como referencia los múltiplos de beneficios, EBITDA y ventas, y dejando en segundo plano el valor contable.

Enrique Serrano
Autor

Enrique Serrano

Soy Enrique Serrano Fuentes, un emprendedor y experto en Excel con una sólida trayectoria en el sector financiero corporativo. He orientado mi carrera hacia lo digital y emprendedor, y actualmente colaboro con Plantillas Pyme. Me especializo en crear herramientas y recursos prácticos para la gestión empresarial, combinando mi formación en economía, finanzas y marketing con una pasión por la innovación y el desarrollo de negocios.

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