Los métodos de valoración de empresas que se basan en los estados financieros actuales reciben el nombre de métodos estáticos, porque no tienen en cuenta la evolución futura de la compañía.
Su principal crítica es precisamente esa: dejan fuera las expectativas. Sin embargo, no deben descartarse porque:
- Son métodos sencillos y rápidos de aplicar.
- En casos como la liquidación de la empresa, encajan perfectamente porque el futuro no influye en el resultado.
A continuación, repasamos los tres métodos de valoración estática más utilizados: valor contable, valor contable ajustado y valor de liquidación.
Si quieres profundizar más, accede a nuestra Guía completa de valoración de empresas, con ejemplos prácticos y casos reales.
Valor contable
Es el método más básico y posiblemente el menos ajustado a la realidad. El valor contable de una empresa corresponde al patrimonio neto, que se obtiene de los estados financieros:
Patrimonio Neto = Activo – Pasivo
En este cálculo:
- Los activos se incluyen a valor contable, tanto corrientes como no corrientes.
- Los pasivos también se toman a valor contable.
El problema es que el valor contable no refleja las expectativas futuras ni el valor real de los activos y pasivos, que muchas veces difiere de lo anotado en los libros.
Esta diferencia entre valor contable y valor de mercado ocurre porque los estados contables siguen criterios normativos y prudenciales que no siempre reflejan el precio actual de mercado. Un inmueble, por ejemplo, puede haberse revalorizado con los años mientras que en libros continúa al valor de adquisición menos amortizaciones. De igual modo, ciertas deudas pueden tener un coste efectivo superior al registrado contablemente si incluyen intereses de demora u otros gastos no reflejados en el balance.
Valor contable ajustado
Este método busca corregir la principal limitación del anterior, valorando activos y pasivos a precios de mercado en lugar de valores contables.
Patrimonio Neto Ajustado = Activos a valor de mercado – Pasivos a valor de mercado
El método consiste revisar partida a partida del balance y ajustar cada elemento con un valor más realista.
Para aplicar estos ajustes con claridad, hemos diseñado una Plantilla Excel de Valoración de Empresas, que permite modificar cada activo y pasivo a valor de mercado y ver el resultado final, además de aplicar otros métodos de valoración.
Ejemplos de ajustes habituales:
- Activos inmovilizados: un edificio puede tener un valor de mercado muy distinto al registrado contablemente. Lo mismo ocurre con la maquinaria, cuyo precio de mercado no siempre sigue el ritmo de amortización.
- Activos financieros: participaciones en empresas no cotizadas suelen mostrar grandes diferencias entre su valor contable y el valor de mercado.
- Existencias: pueden incluir productos obsoletos cuyo valor real sea cero o commodities mal valoradas que requieran corrección o viceversa, sobrevaloraciones no reflejadas en el balance.
- Deudores comerciales: es fundamental depurar impagados incobrables que inflan artificialmente el activo corriente.
- Pasivos financieros: si una deuda está vencida, el coste real puede ser mayor al contable por intereses de demora o costes judiciales.
- Acreedores comerciales: conviene revisar que todas las deudas estén correctamente reflejadas y a valor real.
El gran reto de este método es encontrar criterios objetivos y fiables para asignar precios de mercado. En la práctica, esto puede requerir recurrir a tasaciones externas, informes sectoriales, valoraciones periciales o referencias de operaciones comparables. Además, algunos activos intangibles —como marcas, licencias o software propio— plantean una dificultad añadida, ya que no siempre existe un mercado transparente que permita establecer un valor claro.
Valor de liquidación
El valor de liquidación representa el importe que se obtendría al vender los activos de la empresa para cancelar sus deudas y cesar la actividad.
- Valor de liquidación de los activos: es el importe que la empresa podría obtener al vender su patrimonio, teniendo en cuenta que suele tratarse de una venta rápida y con descuentos importantes.
- Venta real de inmovilizado: edificios, maquinaria o terrenos se valoran con rebaja respecto al mercado, ya que la urgencia de vender reduce el precio posible.
- Valor realizable del circulante: existencias, deudores e inversiones financieras se ajustan para reflejar lo que realmente podría convertirse en efectivo a corto plazo.
- Valor de las deudas: Recoge las obligaciones financieras y no financieras de la empresa, que deben liquidarse al valor real en el momento del cierre.
- Deuda financiera: préstamos bancarios, leasing u otros instrumentos deben revisarse considerando comisiones, intereses pendientes y posibles recargos.
- Deuda no financiera: acreedores comerciales y organismos públicos suelen exigir pagos inmediatos, y en ocasiones aplican sanciones si hay impagos acumulados.
- Costes de liquidación: Incluyen todos los gastos asociados al proceso de cierre, que pueden reducir notablemente el importe final disponible para los socios.
- Indemnizaciones por despido: representan una de las partidas más relevantes en empresas con plantilla amplia.
- Gastos jurídicos y notariales: necesarios para formalizar la liquidación y dar validez legal al proceso.
- Otros costes asociados al cierre: desde auditorías hasta costes administrativos, conviene preverlos porque suelen pasarse por alto en la estimación inicial.
La fórmula final sería:
Valor de liquidación = Valor de los activos – Valor de las deudas – Costes de liquidación
En resumen, los métodos de valoración estática ofrecen una aproximación rápida y sencilla al valor de una empresa, aunque no capturan su potencial futuro.
- El valor contable aporta una referencia básica.
- El valor contable ajustado mejora la precisión al aproximarse al valor de mercado.
- El valor de liquidación resulta especialmente útil en situaciones de cierre empresarial.
Son herramientas limitadas, pero prácticas para ciertos contextos, especialmente como punto de partida en cualquier análisis de valoración.
Enrique Serrano
Soy Enrique Serrano Fuentes, un emprendedor y experto en Excel con una sólida trayectoria en el sector financiero corporativo. He orientado mi carrera hacia lo digital y emprendedor, y actualmente colaboro con Plantillas Pyme. Me especializo en crear herramientas y recursos prácticos para la gestión empresarial, combinando mi formación en economía, finanzas y marketing con una pasión por la innovación y el desarrollo de negocios.
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