Los activos intangibles son todos aquellos activos de la empresa que no se pueden tocar, es decir, que no son tangibles, como su propio nombre indica. Forman parte de los activos no corrientes de la empresa o activos fijos, es decir, aquellos que no pueden convertirse en liquidez en un periodo superior a 12 meses y que por tanto forman parte de los activos fijos.

Los activos intangibles, también llamados inmateriales, tienen tanto o más valor que el resto de activos, así que se considera esencial tenerlos contabilizados en el balance de forma adecuada porque pueden llegar a ser recursos muy valiosos para el desarrollo de la empresa.

 Para que un intangible asociado a la actividad empresarial sea considerado como activo intangible debe cumplir con el criterio de identificabilidad, y para ello debe cumplir los siguientes requisitos:

  • Que se pueda separar del resto de activos de la empresa para ser vendido, cedido, arrendado o intercambiado.
  • Que se obtenga de derechos legales transferibles y separables de la propia empresa.

Entre los activos intangibles que podemos encontrar en el balance de una empresa tenemos:

  • Gastos de investigación y desarrollo: son todos aquellos gastos destinados a la investigación y planificación de nuevos conocimientos en los aspectos técnicos y científicos. La diferencia entre gastos de investigación y gastos de desarrollo radica en que en los primeros se incurre para encontrar novedades científicas y técnicas, mientras que, en los segundos, se incurre para poner en práctica los conocimientos obtenidos en la fase de investigación.
  • Concesiones administrativas: se trata de los gastos incurridos para obtener un derecho de explotación concedido por el Estado o una Administración Pública. Estas concesiones son susceptibles de transmisión y por tanto forman parte de los recursos intangibles de la empresa.
  • Propiedad industrial: en este apartado se agrupan, por ejemplo, las patentes. Se trata de importes satisfechos por la empresa por el derecho de explotación de las distintas manifestaciones de propiedad industrial. El Plan General de Contabilidad lo define textualmente así:” Importe satisfecho por la propiedad o por el derecho al uso o a la concesión del uso de las distintas manifestaciones de la propiedad industrial, en los casos en que, por las estipulaciones del contrato, deban inventariarse por la empresa adquirente. Este concepto incluye, entre otras, las patentes de invención, los certificados de protección de modelos de utilidad pública y las patentes de introducción.”
  • Fondo de comercio: ya hablamos del fondo de comercio en un post anterior, se trata de todo aquello que posee la empresa que le aporta prestigio y valor como compañía: el valor de la marca, la cartera de clientes o el posicionamiento de la empresa en el mercado, formaría parte del fondo de comercio.
  • Derechos de traspaso: el derecho de traspaso permite transferir el derecho de arrendamiento de un local de forma que el nuevo arrendatario se puede subrogar al contrato original, quedando sujeto a sus derechos y obligaciones.
  • Aplicaciones informáticas: es, posiblemente, el activo intangible más claro de todos, el software es un recurso valioso para la empresa pero que no es posible tocarlo, así que se contabiliza en este apartado de los activos inmateriales.
  • Anticipos para inmovilizaciones intangibles: todos los importes anticipados a proveedores para el suministro de activos intangibles, se contabilizan en este apartado.

Como decíamos al principio, los activos intangibles pueden llegar a ser recursos muy valiosos, recursos clave para el desarrollo de la actividad empresarial, pero en ocasiones puede llegar a ser muy complejo valorarlos correctamente, y esta es una de las principales críticas de éstos desde el punto de vista del análisis de balances.

Por ejemplo, cuando una empresa se encuentra en pérdidas, pero quiere presentar beneficio contable, es habitual eliminar gastos de la cuenta de resultados y contabilizarlos en alguna de las partidas de los activos intangibles, como por ejemplo, la partida de gastos de investigación y desarrollo, de esta forma se obtiene beneficio, pero crecen los activos intangibles, es lo que se denomina “activar gastos”, es decir, eliminarlos de la cuenta de resultados para contabilizarlos en el balance. Desde el punto de vista del análisis de balances pues, es necesario analizar bien si los activos intangibles están sobre valorados, en ese caso, lo más probable es que la empresa esté escondiendo pérdidas.

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